Clasificación de los Animales por su Reproducción

Reproduccion
Clasificación de los Animales según su Reproducción

La función de reproducción es el proceso por el que los seres vivos dan lugar a nuevos seres semejantes a ellos. Todos los seres vivos se reproducen (animales, plantas, hongos, algas, protozoos y bacterias).

Cuando hablamos de la reproducción, utilizamos el término progenitores para referirnos a los seres vivos que participan en la reproducción, y descendientes para referirnos a los nuevos seres vivos que se forman.

En función del NÚMERO DE PROGENITORES que intervengan en el proceso reproductivo, encontramos tres tipos de reproducción: reproducción sexual, reproducción asexual y hermafroditismo:

– En la reproducción sexual o sexuada participan dos progenitores, uno de sexo masculino y otro de sexo femenino. Los descendientes son una mezcla de las características de ambos progenitores. En la reproducción sexual intervienen órganos y células especializadas en la reproducción que forman el aparato reproductor.

– En la reproducción asexual o asexuada participa un sólo progenitor. Los descendientes son idénticos al progenitor. En la reproducción asexual no intervienen células ni órganos especializados en la reproducción, sino que es una parte del cuerpo la que se separa y origina un nuevo individuo (por ejemplo, un brazo de una estrella puede formar una nueva estrella, los estolones de las plantas de fresas forman nuevas plantas, etc.).

Los organismos unicelulares como las bacterias, los protozoos y las algas unicelulares se pueden reproducir asexualmente por bipartición, gemación o esporulación.

  • Bipartición, escisión o fragmentación: el progenitor se divide en dos celular hijas idénticas mas pequeñas que la inicial, pudiéndose generar un individuo completo a partir de una parte de otro individuo. Suelen ser animales con tejidos y órganos poco diferenciados. Los casos más habituales se encuentran en los cnidarios y las estrellas de mar. Sin embargo, tienen limitaciones ya que se requiere un mínimo de tamaño o incluir ciertos órganos específicos para que puedan generar todo el nuevo organismo.
  • Gemación: el progenitor forma yema que se divide o duplica para convertirse en un nuevo organismo. Todo comienza con la formación de unas prominencias en el individuo adulto que se conocen como gemas. Cuando estas gemas se van desarrollando, finalmente se originan los nuevos individuos que podrán seguir unidos o separarse definitivamente, dependiendo del animal de que se trate. Además, en muchos casos las gemas están preparadas para sobrevivir en condiciones desfavorables. Los animales que usan este tipo de reproducción asexual son las esponjas y los cnidarios.
  • Esporulación: el núcleo de la célula madre se divide en núcleos pequeños (muchos). Se rompe la membrana nuclear de la célula madre formando células hijas. Es un tipo de reproducción asexual muy difícil de encontrar en animales y es mucho más habitual en otros organismos como hongos y plantas. Sin embargo, en algunos invertebrados, como los rotíferos, sí puede tener lugar. Consiste en la formación de unas estructuras de resistencia delante de condiciones adversas para el animal tales como falta de nutrientes o de agua. Estas estructuras se llaman esporas y son capaces de durar mucho tiempo en ambientes inhóspitos. Cuando las condiciones vuelven a ser favorables, las esporas germina dando lugar a nuevos individuos.
  • Poliembrionía: es una consecuencia de la capacidad de totipotencia que tienen los embriones en fases tempranas de su desarrollo. Primero se forma un cigoto de manera normal mediante la unión de un espermatozoide y su óvulo. Sin embargo, luego este cigoto se dividirá y dará lugar a diversos embriones que serán genéticamente iguales los unos a los otros. Es habitual en ciertos mamíferos pequeños.

– El hermafroditismo es un término de con el cual se designa a los organismos que poseen a la vez órganos reproductivos usualmente asociados a los dos sexos, macho y hembra. Es decir, a aquellos seres vivos que tienen un aparato mixto capaz de producir gametos masculinos y femeninos.

Aunque los seres hermafroditas produzcan los dos tipos de gametos, rara vez se fecundan a sí mismos, sino que se dan cruces entre distintos individuos, actuando ambos como hembra y macho en hermafroditismo simultáneo, o pudiendo atravesar en períodos en los cuales sólo se reproducen con uno u otro sexo, en la edad adulta.

Algunos peces pueden cambiar de sexo iniciando su vida con uno y, después de procrear varias veces, transformándose en el otro sexo, en un proceso llamado hermafroditismo secuencial.

Con la excepción de las tenias, que pueden autofecundarse (aunque esta fecundación nunca se produce en el mismo aparato reproductor, dos proglótides se unirían para la fecundación), los restantes hermafroditas necesitan la colaboración de otro congénere para reproducirse.

Como estrategia reproductiva, el hermafroditismo es ideal para animales a los que cuesta encontrar pareja, ya sea por su hábitat, su baja población, su aislamiento o su lenta traslación. La desventaja que presenta es una menor eficiencia en las tareas reproductivas, debido a la falta de especialización.

Según el PROCESO DE GESTACIÓN del embrión, los animales se clasifican en ovíparos, vivíparos y ovovivíparos:

– Ovíparos: son especies que experimentan su inicial formación y desarrollo dentro de un huevo que ha sido fertilizado por el macho de esa variedad zoológica y que ha sido depositado por la hembra. En el caso de ciertas especies, los huevos son fecundados por el macho con su esperma en el momento del apareamiento con la hembra. En el caso de otras especies, el macho rocía los huevecillos que la hembra ha depositado. Así es como sucede con algunas variedades de peces y otros animales acuáticos.

Dentro de los tipos de animales ovíparos que encontramos en el reino animal cabe destacar el papel de las aves. En este caso es la hembra la que tras la fertilización pone los huevos en el nido, e incluso en los nidos donde habitan otras aves, de modo que son las aves de este nido en cuestión las que deberán de ejercer como padres sustitutos hasta que la cría pueda valerse por sí misma. En el caso de los reptiles, como por ejemplo los cocodrilos, los huevos son custodiados hasta el momento del nacimiento y la cría sigue siendo protegida hasta que se vale por sí misma.

Vivíparos: son aquellos que tienen su más temprano desarrollo en el interior de la matriz o útero. Este último es un órgano que se encuentra en el aparato reproductor de las hembras y es el lugar en el que se alberga la placenta que nutre a los fetos hasta su nacimiento proporcionándoles oxígeno y nutrientes. Al nacer los animales vivíparos salen del cuerpo de la madre por el conducto vaginal. La gran mayoría de los animales vivíparos son también mamíferos, es decir, después de nacer se alimentan a través de las mamas de su madre, que producen leche. Dentro de este grupo se encuentran también los seres humanos.

Una excepción curiosa en el apartado de los animales vivíparos es el ornitorrinco, puesto que nace de un huevo, a pesar de tener varias características de los animales vivíparos. Ciertos animales acuáticos también son vivíparos, como los delfines y ballenas. El tiempo de formación de los vivíparos es variable y depende del tipo de especie de que se trate, así como también del peso que tenga la cría al nacer.

Existe una excepción respecto a las clases de animales que crecen en el interior de una placenta. Se trata de los marsupiales, los cuales no cuentan con este órgano, por lo que el feto es expulsado fuera del vientre antes de tiempo. Además deberá seguir el rastro dejado por la madre hasta llegar a la bolsa a la cual deberá adherirse hasta completar su desarrollo. A partir de este momento, estará preparado para mantener la respiración por sí solo y acompañar a la madre.

Ovovivíparos: tienen su formación inicial en huevos ubicados en el interior de la madre. Conforme transitan por el útero, el cascarón del huevo se va fragmentando y al final nacen de manera directa de la madre. Extraña combinación entre ovíparos y vivíparos, los ovovivíparos son animales que atraen especialmente el interés de los científicos. Lo que les diferencia de las criaturas vivíparas es el cascarón que protege al embrión. Éste no propicia una alimentación directa de la madre, sino únicamente los abriga y protege.

También son criaturas ovovivíparas ciertas especies de insectos, puesto que los huevecillos son preservados en la vagina de la hembra hasta que llega el momento en que las crías nacen.

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